Ahora vivo en una casa con cinco puertas. Cinco puertas todas iguales. Sí, parece una tontería pero ¿os habéis fijado alguna vez en las puertas de vuestra casa? No, no es que sea arquitecto o decorador, y tampoco voy a hablaros de cómo recolocar las puertas de vuestras casas para mejorar el feng shui. Lo siento. No va de eso.

Va de que estas navidades me he dado cuenta de que la casa en la que me crié, la casa de mi abuela, lo que puedo llamar hogar sin miedo a equivocarme, sí, esa casa tiene 10 puertas ¡10! Antes tenía doce, pero por falta de espacio terminaron por desaparecer. Con diez  o doce, lo curioso es que ninguna es igual a la otra. No hay en esa casa dos puertas iguales. Y nunca me había parado a pensar en ello.

Treinta años y nunca me había parado a pensar en las puertas de mi hogar. ¿No es absurdo? Y ahora que las veo, no puedo dejar de sonreír. Como si hubiese descubierto al alcance de mi mano todo un cosmos por descubrir. Porque esas puertas siempre estuvieron ahí. Están en todos mis buenos y mis malos recuerdos, están en toda mi historia, siempre han estado. Y nunca las vi.

¿Cómo podemos pasar la vida sin ver lo que tenemos delante de nuestras narices? ¿será que no le damos el significado real a las cosas hasta que estas deciden contárnoslo? Será que nunca presté atención, que no ponemos atención a lo que damos por sentado. Y un día se nos revela, absurdo y gracioso, lo que siempre estuvo ahí.

Esa casa, con sus doce o sus diez puertas, no siempre tuvo puertas. Es una de esas casas que nació piedra a piedra por la necesidad de aquellos que la habitaban. Con una habitación al principio, luego tres, una planta, dos pisos, azotea. La casa fue creciendo como crece una planta que se cuida con cariño durante largo tiempo. La casa está viva. Y sus puertas son prueba de ello.

Cada puerta una historia, cada puerta una personalidad. Estas navidades me di cuenta de lo especial que es esa casa. Como un espejo de los que la han habitado. Como un fósil de la vida que vivió. La casa y sus puertas hablan, y nunca las había escuchado. Me cuentan quiénes fuimos, quiénes somos ahora.

Anuncios