Un católico: De ninguna manera.

Un ateo: Por supuestísimo que sí

Un escritor: Depende del trasfondo del personaje, su pasado, si se ha hablado o no de ese dios antes en la historia, si aporta algo al argumento.

Un cineasta: ¿provocaría esa acción un avance en la trama? ¿cuál es el background del personaje? ¿realmente nos interesa mostrar la respuesta o que el espectador la saque por su cuenta? ¿existe realmente esa nariz o solo es una metáfora de algo más?

Un pintor: ¿Crece su nariz o empequeñece Pinocho? Todo es cuestión de perspectiva.

Un periodista: Para algunos sí, para otros no, *lo que diga la dirección* Para otros Pinocho solo es una maquinaria de distracción hacia la verdadera pregunta.

Un sensacionalista: Pinocho se pone a pensar en Dios y no te vas a creer lo que pasa a continuación…

Un twitero: Si Pinocho dice que Dios existe ¿le crece la nariz? RT Sí Fav No

Una madre: Ni Pinocho ni Pinocha.

Un adolescente: ¿Pino quién, es un youtuber?

Una feminista: Cada uno es dueño de su cuerpo y Pinocho (o Pinocha) decidirá si quiere o no que le crezca la nariz, y nadie tiene poder para decidir lo contrario.

Un machista: A Pinocho siempre le ha crecido la nariz cuando miente, le pese a quien le pese.

Un cuñado: Yo conozco uno que le crece otra cosa, y mucho más.

Un gay: Si le crece o no es algo que sólo debería afectarle a él y a los que sientan algún interés por su nariz, es su ámbito privado y nadie tiene derecho a juzgar.

Un político: Para nosotros la libertad de credo y expresión se antepone a cualquier opinión personal y creemos que la nariz crecerá o no, lo importante es seguir trabajando todos unidos por un futuro en el que, crezca o no esa nariz, pueda, al menos en lo que cabe, existir la opción de que esa nariz crezca para aquellos que quieren verla crecer, pero también, que aquellos en contra de su crecimiento, se puedan ver beneficiados por el cambio. Porque Pinocho somos todos.

Un filósofo: La cuestión es ¿quién somos en esa pregunta: Pinocho, la nariz o Dios?

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