Llegas tarde a la vida, por andar sentado cuando todos corren. Llegas tarde a clase, cuando te detienes a divagar sobre la vida y la muerte ante un pájaro caído en el suelo. Y no aprendes como el resto. Y no podrás aprender como ellos nunca más.

Llegas tarde al trabajo, cuando una sonrisa te distrae al otro lado del escaparate. Y te quedas pensando largo rato, y no sabes si has respondido o no a esa sonrisa, si deberías. Llegas tarde al amor. Por pensar de más, por sentir de menos.

Llegas tarde a la cita, cuando no sabes que ponerte, si alegre o nervioso, o excitado o aterrado. Llegas tarde a entender tus emociones. Y todos parecen saberlo mejor que tú.

Llegas tarde, cuando lloras por un momento borrado. Llegas tarde a ese, y a otros. Llegas tarde por mirar para el lado equivocado. Por perderte, por no encontrarte, llegas muy tarde.

Llegas tarde a la vida, ¿y qué? La vida parece correr, huir de la muerte. Y todos corren con ella. Hoy prefiero llegar tarde…

Anuncios