Hay una hastag muy de moda, junto a varias fotos (como la anciana sin techo que duerme en el cajero), que seguro que habréis visto últimamente, #ayudaremoscuandoestemosbien. El mensaje, a grandes rasgos, es el siguiente: “ayudaremos cuando estemos bien. No se puede ser solidarios con los de fuera mientras los de aquí lo estamos pasando mal”. Y todo aquel que piense lo contrario es hipócrita, es demagogo y sobre todo es anti español.

Vale. Bien. Pues soy todo eso. Sí, lo soy impulsado por la moral y la ética, y el coraje del que odia que se simplifiquen temas tan complejos en una frase, un hastag o una imagen. Eso sí es demagogia e hipocresía, pero a raudales. Para contextualizar, lo primero es lo primero ¿cómo de grave es la crisis en Siria? Porque España lleva años en crisis y nadie ha hecho nada por solucionarlo (esa es un poquito la gran premisa de esos mensajes). Para ello, unas pocas cifras:

En cifras del ACNUR: más de 200.000 vidas perdidas; 3,9 MILLONES de refugiados en los países vecinos (Turquía, Jordania, Líbano, Irak o Egipto);  casi 8 MILLONES de personas desplazadas dentro de Siria;

  “el mayor éxodo de personas desde la II Guerra Mundial”

“huyen para salvar su vida y que previsiblemente no podrán retornar a sus hogares

“Turquía y Líbano acogen a más del 90% de las personas en estos cuatro años solo 217.724 personas sirias han solicitado asilo en la Unión Europea”

Podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que es una madre crisis. Porque estamos hablando de apatridas, de personas que serían asesinadas de volver a su país porque han dejado de ser ciudadanos sirios desde el momento en que escogen el exilio como vía de salvación (sin que nadie les garantice que encontrarán un lugar mejor, ni siquiera mejor, un lugar donde poder estar, simplemente). Y estamos hablando de millones, y estamos hablando de una tendencia generalizada en todo un país que pasa hambre y miedo, repito, TODO UN PAÍS, no sólo algunas áreas menos favorecidas.

De acuerdo. El problema es grave, eso cualqiera te lo dirá. Pero simplemente no podemos “darle lo nuestro cuando aquí hay gente siendo deshauciada y viviendo en la calle”. Aquí llega el momento crítico, el momento en el que muchos no tardan en clavar tu cabeza en la pica de los hipócritas antiespañoles. Así que habrá que ir con cuidado, porque quiero seguir siendo español después de este artículo.

El problema de los sin techo desde luego, perdonadme la expresión, no es nada nuevo. Lo nuevo es utilizarlo como argumento para no ser solidarios con otros. Permítanme que reflexione un poco, pero si hasta ahora a nadie le importaba un pimiento la gente de la calle ¿cómo es que de pronto se convierte en una urgencia ser solidarios con “los  de aquí”? Cuando hasta ahora se les ignora, se les rehuye y se les invisibiliza hasta el punto de considerarlos parte más del mobiliario urbano. Me suena, no hipócrita ya, sino cínico ¿estoy siendo duro? ¿agresivo? Al menos es lo que pretendo. Porque rescatar una problemática que lleva existiendo durante años, OJO, no porque nos preocupe esa problemática (porque hasta ahora las cosas han sido como han sido y a nadie parecía importarle), sino para argumentar que no se puede arreglar los problemas de otros hasta arreglar los nuestros. Eso es lo que me parece cínico.

Punto dos. Hace unos años el mensaje estándar era que los inmigrantes vienen a quitarnos los trabajos y los sueldos (y desde entonces cientos de miles de inmigrantes-PERSONAS han muerto en el mar, o han sido deportados ilegalmente o permanecen retenidos sin derechos en los Centros de Internamiento Preventivo). Todos sabíamos que trabajaban en los puestos rechazados por “los de aquí” y en unas condiciones laborales que no aceptaría ninguno de “los de aquí”. Y que mayormente enviaban las ganancias a sus familias, todavía más desfavorecidas al otro lado del mundo. En su momento, se extendió la creencia de que, realmente, no nos estaban quitando nada (y existen cientos de hechos que los demuestran, como que el servicio estatal de empleo tiene por norma abrir sus ofertas de trabajo para españoles, y en caso de que no haya inscritos, abrir más el perfil del contratado a otras nacionalidades) .

Ese mensaje ha MUTADO, sí, porque es el mismo. Los inmigrantes-PERSONAS (y esto lo añado yo porque al parecer la palabra inmigrante inconscientemente los rebaja a algo menos que personas, a cifras, a noticias, a algo que poder obviar e ignorar fácilmente porque no nos cansamos de leer y escuchar las mismas noticias sobre “inmigrantes”). Pues bien, las personas inmigrantes vienen a quitarnos nuestras casas y nuestras ayudas sociales ¿no les suena? ¿en serio? ¿NADA? Es el mismo demagogo y cínico mensaje de antes.

¡Cuidado! Españoles, que los inmigrantes vienen a quitarnos las casas y las ayudas sociales ¿por qué no el trabajo? Porque no hay, ya no nos pueden asustar con eso, simplemente ¿qué es lo que más necesitan los españoles? Casa y ayudas sociales (eso no lo podemos negar), pues metásmoles el miedo. Aunque sea una problématica tan antigua como la de los sin techo, y aunque no vayamos a hacer nada por CAMBIARLAS, podemos usarlo como herramienta. Y funciona. Joder que si funciona. Cientos de personas comparten y alaban el mensaje, #ayudaremoscuandoestemosbien ¿Pero nadie más ve el cinismo ahí? ¿desde cuando la solidaridad necesita de requisitos y condiciones? ¿cuándo vaos a estar lo suficientemente bien como para ayudar? Muy mal señores ¿desde cuando las políticas de emergencia de un país y sus políticas de exterior pisan a las políticas sociales? ¿acaso no existen diferentes órganos e instituciones para atender a las diferentes necesidades de un país? Sí, lo existe. Por lo que TUS ayudas no se verán mermadas por SUS ayudas, TUS casas no se verán robadas por SUS casas.

Que no nos engañen. Ni vienen a quitarnos ni tenemos nada que nos quiten. Ese es el problema que intentan ocultar con una frase, una imagen, un hastag. A continuación, para el que quiera romper este tipo de mensajes nefastos y, sí, HIPÓCRITAS, dejo algunos links para conocer un poco más la crisis Siria.

#ayudaremoscuandohagafaltaayudar

Esa es la base y cenit de la solidaridad. Cualquier otra cosa es pura propaganda. Existen más de 50 MILLONES de personas desplazadas en el mundo (sin poder volver a sus hogares, países, casas, familias). Y la crisis Siria se agravó hace cuatro años. Y digo se agravó porque el conflicto es aún más antiguo. Pero no es hasta que nos salpica en la cara, bien sea con la foto de un niño fallecido o con medidas extraordinarias que los países europeos se han visto obligados a tomar por el desbordamiento de su crisis, que nos preocupa (leed artículos de hace un año y hace dos para entender que hasta ahora las ayudas europeas a refugiados sirios o de cualquier otra índole han sido irrisorias). Eso es hipocresia. Ponerle peros a la solidaridad, eso es hipocresía. Utilizar el mal propio para desmerecer el mal ajeno, eso es hipocresía. Promover mensajes propagandísticos y simplificar temas que afectan a millones de personas en todo el mundo, eso es ignorancia. Pura y dura.

Artículo fantástico sobre la crisis Siria y las redes sociales

Noticia de enero de 20014 ‘Nadie quiere ir a España’

Guía para acoger a un refugiado

Más información del CEAR (Comisión Española de Ayuda al refugiado)

Compendio de noticias sobre la crisis en Siria de ElPaís.com

La Guerra Civil Siria (Wikipedia)

Artículo sobre la deuda occidental con los refugiados

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